Los signos cabalísticos, como éste, requieren de una lectura detenida y exhaustiva de todos los elementos que las componen. Aquí, por ejemplo, el número total de rayas equivale al cuadrado de pi dividido entre siete, que según Paracelso (alterando alguno de los elementos de su discurso) es el llamado teorema de Pinseau. Una fórmula ya clásica en los libros de magia negra, ocultismo y ciencias periféricas. Pero, a lo que íbamos, Gaudí, aunque insigne cabecilla de uno de las asociaciones secretas más activas de la sociedad catalana (operativos desde 1789), desconocía buena parte de la susodicha bibliografía... ¡Vivan Jujol y la Espúrea Cofradía Negra!
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ResponderEliminarPara evitar que te pase lo del spam deberías proteger los comentarios... igual que los que tiene javier o yo mismo.
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ResponderEliminarLos signos cabalísticos, como éste, requieren de una lectura detenida y exhaustiva de todos los elementos que las componen. Aquí, por ejemplo, el número total de rayas equivale al cuadrado de pi dividido entre siete, que según Paracelso (alterando alguno de los elementos de su discurso) es el llamado teorema de Pinseau. Una fórmula ya clásica en los libros de magia negra, ocultismo y ciencias periféricas. Pero, a lo que íbamos, Gaudí, aunque insigne cabecilla de uno de las asociaciones secretas más activas de la sociedad catalana (operativos desde 1789), desconocía buena parte de la susodicha bibliografía... ¡Vivan Jujol y la Espúrea Cofradía Negra!
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